El Cáncer
EL CÁNCER
El cáncer es una enfermedad que se caracteriza por el crecimiento anormal y descontrolado de células en el cuerpo. Estas células anómalas, llamadas células cancerosas, tienen la capacidad de invadir tejidos y órganos cercanos, así como de propagarse a otras partes del cuerpo a través del sistema linfático o el torrente sanguíneo, en un proceso conocido como metástasis.
Las células cancerosas se desarrollan cuando el sistema de regulación del crecimiento celular se descompone, lo que lleva a una proliferación incontrolada. A medida que estas células se acumulan, forman masas llamadas tumores, que pueden ser benignos o malignos. Los tumores benignos no se consideran cancerosos y, por lo general, no se propagan a otras áreas del cuerpo. Por otro lado, los tumores malignos son cancerosos y pueden ser peligrosos, ya que tienen el potencial de invadir tejidos y órganos circundantes.
El cáncer puede afectar prácticamente cualquier parte del cuerpo y puede tener una variedad de causas, que incluyen factores genéticos, exposición a sustancias cancerígenas, infecciones virales y otros factores ambientales. Es una enfermedad que puede ser devastadora, pero también es importante destacar que existen muchas formas de tratamiento disponibles, como la cirugía, la radioterapia, la quimioterapia, la terapia dirigida y la inmunoterapia, entre otras. La detección temprana y el tratamiento adecuado pueden aumentar significativamente las posibilidades de curación en muchos casos. Por lo tanto, la concienciación sobre el cáncer y la promoción de exámenes de detección regulares son fundamentales para la salud y el bienestar de las personas.
Los tumores cancerosos se diseminan (o invaden) los tejidos cercanos. También podrían viajar más lejos a otras partes del cuerpo y formar tumores, un proceso que se llama metástasis. Los tumores cancerosos también se llaman tumores malignos. Hay muchos tipos de cáncer que forman tumores sólidos. Pero los cánceres de la sangre, como la leucemia, en general no forman tumores sólidos.
Los tumores benignos no se diseminan a los tejidos cercanos. Cuando se extirpan los tumores benignos, no suelen volver, mientras que los tumores cancerosos a veces vuelven. Pero los tumores benignos a veces son bastante grandes. Algunos podrían causar síntomas graves o poner en peligro la vida de la persona, como los tumores benignos en el cerebro o el encéfalo.
¿Cómo se forma el cáncer?
El cáncer es una enfermedad genética: Los cambios en los genes que controlan el funcionamiento de las células, en especial, como se formal y multiplican, causan el cáncer. Los cambios genéticos que causan cáncer se producen por estos motivos:
Fuente: © Terese Winslow

- Errores que ocurren cuando las células se multiplican.
- Daños en el ácido desoxirribonucleico (ADN) por sustancias perjudiciales en el medio ambiente, como las sustancias químicas en el humo del tabaco y los rayos ultravioleta del sol.
- Se pasan por herencia de padres a hijos.
TIPOS DE GENES QUE CAUSAN EL CANCER
Los cambios genéticos que contribuyen al cáncer suelen afectar a tres tipos principales de genes: protooncogén, gen supresor de tumoral y gen de reparación de ADN. Estos cambios a veces se llaman “oncoiniciadores”.
Los protooncogenes participan en la formación y multiplicación normal de las células. Pero cuando hay ciertos cambios en estos genes o hay más actividad de la normal, podrían convertirse en genes que causan cáncer, llamados oncogenes. Esto hace que las células se multipliquen y sobrevivan en casos en los que no deberían.
Los genes supresores tumorales también controlan la formación y multiplicación de las células. Las células con ciertos cambios en los genes supresores tumorales podrían multiplicarse sin control.
Los genes de reparación de ADN arreglan el ADN dañado. Las células con mutaciones en estos genes tienden a presentar más mutaciones en otros genes y cambios en los cromosomas (como trozos de cromosoma repetidos o faltantes). Cuando se juntan ambos tipos de mutaciones, es posible que las células se vuelvan cancerosas.
Al aprender más sobre los cambios moleculares que llevan al cáncer, los científicos descubrieron que algunas mutaciones son más comunes en numerosos tipos de cáncer. Ahora hay muchos tratamientos de cáncer dirigidos a mutaciones específicas presentes en los cánceres. Es posible usar algunos de estos tratamientos dirigidos en cualquier persona con cáncer que tenga la mutación específica, sin importar en qué parte del cuerpo se inició el cáncer.
TIPOS
Carcinoma
- Adenocarcinoma: cáncer que se forma en las células epiteliales que producen líquido o moco. El tejido con este tipo de células epiteliales a veces se llama tejido glandular. La mayoría de los cánceres de seno (mama), colon y próstata son adenocarcinomas.
- Carcinoma de células basales: cáncer que se forma en la capa inferior o de base de la epidermis, que es la capa de piel externa de una persona.
- Carcinoma de células escamosas: un cáncer que se forma en las células escamosas, que son células epiteliales que están justo debajo de la superficie externa de la piel. Las células escamosas también recubren muchos otros órganos, como el estómago, los intestinos, el pulmón, la vejiga y los riñones. Cuando se observan en el microscopio, las células escamosas se ven planas, como si fueran escamas de un pez. Los carcinomas de carcinoma de células escamosas a veces se llaman carcinomas epidermoides.
- Carcinoma de células transicionales: cáncer que se inicia en un tejido que se llama epitelio transicional o urotelio. Este tejido tiene muchas capas de células epiteliales que se agrandan y achican. Se encuentra en el revestimiento de la vejiga, los uréteres y la pelvis renal (una parte del riñón), y en otros órganos. Algunos cánceres de vejiga, uréter y riñón son carcinomas de células transicionales.
Sarcoma
Leucemia
Linfoma
Mieloma múltiple
Melanoma
Tumores de encéfalo y médula espinal
Otros tipos de tumores
Tumores de células germinativas
Tumores neuroendocrinos
Tumores carcinoides
Terminología del cáncer
CAUSAS
El cáncer es ocasionado por cambios (mutaciones) en el ADN dentro de las células. El ADN que hay en una célula está dentro de un gran número de genes, cada uno de los cuales contiene un grupo de instrucciones que le indica a la célula qué funciones realizar, y cómo crecer y dividirse. Los errores en las instrucciones pueden provocar que la célula detenga su función normal y se convierta en una célula cancerosa.
¿Qué hacen las mutaciones genéticas?
Una mutación genética puede indicarle a una célula sana que haga lo siguiente:
- Que permita un crecimiento acelerado.Una mutación genética puede indicarle a una célula que crezca y se divida con mayor rapidez. De esta forma, se crean muchas células nuevas que tienen la misma mutación.
- Que no detenga el crecimiento descontrolado de las células. Las células normales saben cuándo detener el crecimiento para que tengas la cantidad adecuada de cada tipo de célula. Las células cancerosas pierden los controles (genes supresores de tumores) que les indican cuándo detener el crecimiento. Una mutación en un gen supresor de tumores permite que las células cancerosas continúen creciendo y acumulándose.
- Que cometa errores al reparar errores en el ADN. Los genes de reparación del ADN buscan errores en el ADN de las células y los corrigen. Una mutación en un gen de reparación del ADN puede implicar que no se corrijan otros errores, lo que transforma a las células en cancerosas.
Estas mutaciones son las que se encuentran con mayor frecuencia en el cáncer. Sin embargo, hay muchas otras mutaciones genéticas que pueden contribuir a provocar cáncer.
¿Qué causa las mutaciones genéticas?
Las mutaciones genéticas pueden ocurrir por diversas razones, por ejemplo, las siguientes:
- Mutaciones genéticas de nacimiento.Es posible que nazcas con una mutación genética que heredas de tus padres. Este tipo de mutación representa un pequeño porcentaje de casos de cáncer.
- Mutaciones genéticas que ocurren después del nacimiento. La mayoría de las mutaciones genéticas ocurren después del nacimiento y no son hereditarias. Existen diversos factores que pueden ocasionar las mutaciones genéticas, entre ellos, fumar, la radiación, los virus, las sustancias químicas que producen cáncer (agentes cancerígenos), la obesidad, las hormonas, la inflamación crónica y la falta de ejercicio.
Las mutaciones genéticas ocurren con frecuencia durante el desarrollo normal de las células. Sin embargo, las células contienen un mecanismo que reconoce cuando ocurre un error y lo repara. Ocasionalmente, se pasa por alto un error. Esto podría ocasionar que una célula se convierta en cancerosa.
¿Cómo interactúan entre sí las mutaciones genéticas?
Las mutaciones genéticas de nacimiento y las que se adquieren a lo largo de la vida trabajan juntas para provocar cáncer.
Por ejemplo, si heredas una mutación genética que te predispone al cáncer, eso no implica con certeza que vayas a tener cáncer. En cambio, es posible que sean necesarias una o más mutaciones genéticas para provocar cáncer. Es posible que la mutación genética hereditaria te haga más propenso que otras personas a padecer cáncer cuando te expongas a determinadas sustancias que lo provocan.
No queda claro cuántas mutaciones deben acumularse para que se forme cáncer. Es probable que esto varíe entre los diferentes tipos de cáncer.
SÍNTOMAS
Los signos y síntomas causados por el cáncer varían según la parte del cuerpo afectada.
Algunos signos y síntomas generales asociados con el cáncer, pero no específicos de esta enfermedad, son los siguientes:
- Fatiga
- Bulto o zona de engrosamiento que puede palparse debajo de la piel
- Cambios de peso, como aumentos o pérdidas de peso no intencionales
- Cambios en la piel, como pigmentación amarillenta, oscurecimiento o enrojecimiento de la piel, llagas que no se curan o cambios en los lunares existentes
- Cambios en los hábitos de evacuación de la vejiga o los intestinos
- Tos persistente o dificultad para respirar
- Dificultad para tragar
- Ronquera
- Indigestión persistente o malestar después de comer
- Dolor muscular o articular persistente, sin causa aparente
- Fiebre o sudoraciones nocturnas persistentes, sin causa aparente
- Sangrado o hematomas sin causa aparente
FACTORES DE RIESGO
Entre los factores conocidos que aumentan el riesgo de cáncer, se incluyen los siguientes:
La edad
El cáncer puede tardar décadas en manifestarse. Es por eso que la mayoría de las personas con diagnóstico de cáncer tienen 65 años o más. Si bien es más común en los adultos mayores, el cáncer no es una enfermedad exclusivamente de adultos, sino que puede diagnosticarse a cualquier edad.
Los hábitos
Se sabe que algunos estilos de vida aumentan el riesgo de padecer cáncer. Fumar, beber más de una copa de alcohol por día en el caso de las mujeres y hasta dos copas por día en el caso de los hombres, la exposición excesiva al sol o las quemaduras por el sol frecuentes con ampollas, tener obesidad y tener sexo sin protección pueden contribuir a causar cáncer.
Puedes cambiar estos hábitos para disminuir el riesgo de padecer cáncer, aunque algunos hábitos son más fáciles de cambiar que otros.
Tus antecedentes familiares
Solo una pequeña parte de los casos de cáncer se debe a una afección hereditaria. Si el cáncer es frecuente en tu familia, es posible que haya mutaciones que pasen de una generación a la siguiente. Puedes ser un candidato para análisis genéticos a fin de determinar si tienes mutaciones hereditarias que puedan aumentar el riesgo de padecer determinados tipos de cáncer. Ten en cuenta que una mutación genética hereditaria no necesariamente significa que tendrás cáncer.
Tus afecciones médicas
Algunas afecciones médicas crónicas, como la colitis ulcerosa, pueden aumentar notablemente el riesgo de padecer algunos tipos de cáncer.
El entorno
Es posible que el ambiente que te rodea contenga sustancias químicas perjudiciales que pueden aumentar el riesgo de cáncer. Aunque no fumes, puedes inhalar humo de segunda mano si estás en un lugar donde las personas fuman o si vives con un fumador. Las sustancias químicas en casa o en el lugar de trabajo, como el amianto y el benceno, también se asocian con un mayor riesgo de cáncer.
CONSECUENCIAS
El cáncer y su tratamiento pueden causar varias complicaciones, incluidas las siguientes:
- Dolor. El dolor puede deberse al cáncer o al tratamiento oncológico, aunque no todos los tipos de cáncer son dolorosos. Los medicamentos y otros métodos pueden tratar con eficacia el dolor relacionado con el cáncer.
- Fatiga. En las personas con cáncer, la fatiga tiene muchas causas, pero a menudo puede controlarse. La fatiga relacionada con los tratamientos de quimioterapia o radioterapia es común, pero, por lo general, también temporal.
- Dificultad para respirar. El cáncer o el tratamiento oncológico pueden causar una sensación de falta de aire. Esta sensación se puede aliviar con tratamientos.
- Náuseas. Ciertos tipos de cáncer y tratamientos oncológicos pueden causar náuseas. A veces, el médico puede predecir si es probable que el tratamiento cause náuseas. Los medicamentos y otros tratamientos pueden ayudar a prevenir o disminuir las náuseas.
- Diarrea o estreñimiento. El cáncer y el tratamiento oncológico pueden afectar los intestinos y causar diarrea o estreñimiento.
- Pérdida de peso. El cáncer y el tratamiento oncológico pueden provocar la pérdida de peso. El cáncer les quita alimento a las células normales y las priva de nutrientes. Por lo general, esto no se ve afectado por la cantidad de calorías o el tipo de alimentos que se ingiere, y es difícil de tratar. En la mayoría de los casos, la nutrición artificial mediante sondas que se insertan en el estómago o en una vena no ayuda a mejorar la pérdida de peso.
- Cambios químicos en el cuerpo. El cáncer puede desestabilizar el equilibrio químico normal del cuerpo y aumentar el riesgo de sufrir complicaciones graves. Los signos y síntomas de los desequilibrios químicos pueden incluir sed excesiva, micción frecuente, estreñimiento y confusión.
- Problemas cerebrales y del sistema nervioso. El cáncer puede ejercer presión sobre nervios cercanos y causar dolor y pérdida de las funciones de una parte del cuerpo. El cáncer que afecta el cerebro puede causar dolores de cabeza y signos y síntomas similares a los de un accidente cerebrovascular, como debilidad de un lado del cuerpo.
- Reacciones inusuales del sistema inmunitario al cáncer. En algunos casos, el sistema inmunitario del cuerpo puede reaccionar a la presencia de cáncer atacando células sanas. Estas reacciones muy poco frecuentes, llamadas síndrome paraneoplásico, pueden dar lugar a una variedad de signos y síntomas, como dificultad para caminar y convulsiones.
- Cáncer que se propaga. A medida que el cáncer avanza, se puede propagar (metastatizar) a otras partes del cuerpo. El lugar de propagación del cáncer depende del tipo de cáncer.
- Cáncer que regresa. Las personas que sobreviven al cáncer tienen un riesgo de recurrencia. Algunos tipos de cáncer son más propensos a recurrir que otros. Habla con el médico sobre lo que puedes hacer para reducir el riesgo de recurrencia del cáncer. Es posible que el médico diseñe un plan de atención de seguimiento para ti después del tratamiento. Este plan puede consistir en exploraciones y exámenes periódicos durante los meses y años posteriores al tratamiento, a fin de detectar la recurrencia del cáncer.
TRATAMIENTO
Hay muchos tipos de tratamiento para el cáncer. El tratamiento que se recibirá depende de su tipo de cáncer y de qué tan avanzado está. Algunas personas con cáncer solo recibirán un tipo de tratamiento. Sin embargo, la mayoría de las personas reciben una combinación de tratamientos, como cirugía con quimioterapia o radioterapia. Usted también puede recibir inmunoterapia, terapia dirigida o terapia con hormonas.
Tipos de tratamiento
Hay muchos tipos de tratamiento para el cáncer. El tratamiento se recibirá depende de su tipo de cáncer y de lo avanzado que esté.
Algunas personas con cáncer solo recibirán un tipo de tratamiento. Sin embargo, la mayoría reciben una combinación de tratamientos como cirugía con quimioterapia o con radioterapia.
Cirugía para tratar el cáncer
Cuando se usa para tratar el cáncer, la cirugía es un procedimiento por el que un cirujano extirpa el cáncer del cuerpo.
Inmunoterapia para tratar el cáncer
La inmunoterapia es un tipo de tratamiento que ayuda al sistema inmunitario a combatir el cáncer.
Pruebas de biomarcadores para el tratamiento de cáncer
Las pruebas de biomarcadores son una forma de identificar genes, proteínas y otras sustancias (llamados biomarcadores o marcadores tumorales) que ofrecen información sobre el cáncer.
Quimioterapia para tratar el cáncer
La quimioterapia es un tipo de tratamiento del cáncer que usa fármacos para destruir células cancerosas.
Radioterapia para tratar el cáncer
La radioterapia es un tipo de tratamiento del cáncer que usa altas dosis de radiación para destruir células cancerosas y reducir el tamaño de tumores.
Terapia dirigida para tratar el cáncer
La terapia dirigida es un tipo de tratamiento que actúa sobre los cambios en las células cancerosas que promueven la formación, multiplicación y diseminación de las células cancerosas.
Terapia fotodinámica para tratar el cáncer
En la terapia fotodinámica se usa un medicamento que se activa con la luz, llamado fotosensibilizador o fotosensibilizante, para destruir las células cancerosas y otras células anormales.
Terapia de hipertermia para tratar el cáncer
La terapia de hipertermia es una forma de tratar el cáncer. En esta terapia se aplica calor de hasta 113 °F (45 °C) sobre el tejido del cuerpo para ayudar a dañar y destruir las células cancerosas, con poco o ningún daño al tejido sano.
Terapia hormonal para tratar el cáncer
La terapia hormonal es un tratamiento que hace lento o detiene el crecimiento de cánceres de seno y de próstata que usan hormonas para crecer.
Trasplantes de células madre en el tratamiento del cáncer
Los trasplantes de células madre son procedimientos que restauran las células madre que forman la sangre en pacientes con cáncer en quienes se destruyeron con dosis muy altas de quimioterapia o de radioterapia.
- BIBLIOGRAFIA :

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